
Ayer fui a la famosa Feria del Libro, realizada en el antro de la "puta oligarquía" (como diría el profesor D'Elía). Voy a decir que me decepcionó bastante. Fui el año pasado y era exactamente lo mismo. Los mismos stands en los mismos lugares, los mismos libros, las mismas promociones, las mismas consumiciones gratis. En fin, fue un deja vu.
Me compré un libro. El tomo IX de la serie Nueva Historia Argentina. Son unos manuales que vi en la facu que me parecieron interesantes y elegí el IX porque habla de los gloriosos '60s-'70s. Encontré un stand de Página 12 y compré los dos DVDs que me faltaban de la colección que sacaron sobre la Revolución Cubana. Antes de que digan "qué boludo este pibe, va a una feria del libro a comprar DVDs", les aclaro que hice eso porque el resto de los libros (salvo el que compré) que quería estaban demasiado caros y no daba hacer semejante viaje para irse con las manos vacías. ¡Hay que consumir, loco! Estaba el "Transición del feudalismo al capitalismo" de Astarita a 148 mangos. Impagable. Encima me dijeron que comprándolo en España y pagando los gastos de envío te termina saliendo más barato (aclaro que el tipo editó el libro en España). Después había uno sobre la Guerra Civil Española de Pierre Vilar, un librito muy pequeño, pero salía 38 mangos. No voy a gastar 38 pecs en un librito de mierda. No me animé a preguntar cuánto estaban los manuales de la recopiladora de historia americana Leslie Bethell: me iban a pedir un huevo y la mitad del otro.
Como sea, lo más positivo fue que probé el Brancamenta. Es un fernet de menta que se toma con Sprite en vez de con Coca. Es rico, pero me quedo con el original.
P.D. Había un stand de evangelistas ultra-cristianos. Según ellos, venimos al mundo nada más para reproducirnos y que, si no lo hacemos, la vamos a pasar mal. Les iba a preguntar que pensaban del aborto y esas cosas, pero me di cuenta que era una pregunta inapropiada.
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